Crítica: El Escuadrón Suicida (2021)

El Universo Cinematográfico de DC Comics sigue expandiéndose y ahora es el turno de ver una de las cintas más esperadas por los fans del cine de superhéroes. El próximo 6 de agosto se estrenará en cines españoles la nueva película sobre El Escuadrón Suicida que dirige nada más y nada menos el honorable James Gunn, el cual fue fichado por la competencia tras su despido de Marvel Studios a causa de unos tweets del pasado. Pero ahora Gunn ha llegado con fuerza para revolucionar de manera radical la forma en que le conocíamos y como aporta muchísima novedad a este universo.


Para evitar hacer spoilers vamos a comentar la película muy por encima, ya que la trama se va resolviendo con varios giros que seguramente no sean para nada esperados. Recordemos que estamos ante un reinicio del grupo, es decir, no tiene nada que ver con la anterior película de David Ayer más allá de algunas similitudes con los personajes. De esta manera nos encontramos a Amanda Waller dirigiendo de nuevo una misión para la cual reúne a un grupo de lo más variopinto que tienen en las cárceles. Con las habilidades tan únicas que presentan, vemos a un Escuadrón Suicida que deben colaborar y tener éxito en su misión ya que de lo contrario morirán mediante el implante que llevan puesto.

Nada más empezar la película se presentan los personajes principales que seguramente para muchos sean desconocidos. Igualmente a lo largo de la trama se les verá en acción tanto de forma individual como grupal. Tras poner en situación a los espectadores la trama pasa a la acción, que como no podía ser de otra forma se nota la mano de Gunn así como la clasificación +18 que se le ha dado a la cinta. Podríamos decir que es un rollo Loca academia de policía con el toque salvaje de The Boys, ya que son un grupo totalmente inadaptados pero que no se cortan a la hora de actuar.

De forma paralela veremos como lo tienen todo organizado y vigilado desde donde dirige Waller las operaciones, pudiendo así darles indicaciones en todo momento. O quizás para tomarse un descanso mientras los demás hacen el trabajo sucio teniendo que pasar por todo tipo de adversidades que ni el propio escuadrón creía que iba a ocurrirles eso. Cuando comienza la acción es un no parar hasta el final, ya que aunque nos hagan retroceder algo en el tiempo para conocer hechos que preceden lo que vamos a ver, el ritmo de la película no se ve afectado.

La estética que ha conseguido darle Gunn a esta película es todo lo que Marvel no le dejó hacer en sus Guardianes de la Galaxia. Ambas cintas no tienen nada que ver más allá de que son un grupo de personajes, pero igualmente se nota mucho la diferencia entre ambas compañías. En esta ocasión Gunn ha podido jugar mucho con los personajes, de forma que en las primeras escenas ya veremos por donde irá la historia. Para nada es lo que nadie se espera, porque los primeros minutos empieza muy fuerte.

Uno de los puntos buenos es que no se entretiene contando el origen de cada uno, los presentan de manera breve según aparecen o hablan de ellos, pero en este caso como no son héroes la cosa cambia mucho. Quizás si que hace un par de paradas en dos personajes muy concretos como el de Bloodsport adquiriendo una importancia mayor durante la trama. Bien es cierto que para no desvelar nada, veremos personajes hasta ahora nuevos en el cine y que se basan en la etapa de los cómics de John Ostrander. Entre todos ellos destaca Harley Quinn, a quien por fin han dejado ser como debe de ser, nada de juntarla con el Joker o relacionarla con sus otras apariciones como en Aves de Presa.

Por otra parte las risas están más que aseguradas, ya que en esta películas como se ha dicho anteriormente no se cortan ni un pelo en los diálogos ni en la fuerza que usan. Los personajes van cada uno a lo suyo cumpliendo una obligación de ir en grupo, que si no les veríamos ir a todos luciéndose a ver quien puede más. Pero hay que aplaudir el trabajo que han hecho con el guión, ya que no tienen que ver nada una película con la otra. Son como la noche y el día, totalmente opuestas. Es mucho más recomendable ver la nueva versión de Gunn, aunque si ya se ha visto la de Ayer no está de más para recordarla.

La banda sonora elegida para la ocasión también es muy buena, sobre todo porque recurre a temas conocidos y versiones de otros como suele ocurrir en este tipo de casos. No obstante es un elemento que ayuda mucho a meterse de lleno en la trama y unir las escenas con los acontecimientos que se van desencadenando. Para finalizar solo puedo recomendar encarecidamente que vayáis a verla porque merece muchísimo la pena y tened en cuenta que hay una escena post créditos al final del todo. Cuidado con confundirse con una primera escena que es menos seria, así que id, disfrutad y no salgáis de la sala hasta que hayáis visto la última escena.

Publicar un comentario

0 Comentarios