Clásicos Marvel: "Vida y Muerte del Capitán Marvel" de Jim Starlin y Mike Friedrich

Reseña de "Vida y Muerte del Capitán Marvel" de Jim Starlin. Un tomo editado por Panini en rústica con sobrecubiertas a color. Perteneciente a la colección "Marvel Gold", se trata de un volumen con 320 páginas que incluye todo el material dibujado y guionizado por Starlin.

"Vida y Muerte del Capitán Marvel" de Jim Starlin y Mike Friedrich


Vivir y morir en el cómic, en especial lo segundo dentro del universo Marvel en particular es a día de hoy una hazaña denostada y más estrategia de marketing que otra cosa. La figura del superhéroe y sus señas de identidad más identificables han ido alterándose y buscando nuevas formas de exploración en manos de nombres inquietos y arriesgados como Alan Moore y sus "Miracleman" y "Supreme", que buscaba profundizar en la dimensión icónica del mito del superhombre o en el caso de Jim Starlin y su "Capitán Marvel", la dimensión cósmica, humana y mortal del mismo. Un punto de vista que lejos de ser novedoso en concepto, si que lo fue en su forma de abordar la cualidad dramática de la muerte de un personaje a priori superpoderoso. Más todavía teniendo en cuenta el modo escogido por el artista para finalizar su existencia, acercándolo a su recién perdido padre por el cáncer (sugiriendo así un sinfín de segundas lecturas en cuanto a paralelismos y conexiones emocionales) y transformando de este modo un ya de por sí importante capítulo final en todo un acto de exorcismo personal y purga existencial. De este modo Starlin hizo vivir sus mejores aventuras al Capitán Marvel y también se encargó de darle la mejor muerte posible.

En sus manos y durante la vida del Capitán Marvel aquí incluida - toda la guionizada y/o dibujada por el creador de "Dreadstar"- las tramas arrojadizas e irreflexivas del superhéroe pronto encuentran su camino hacia las debilidades y obsesiones cósmicas heredadas de Kirby, introduciendo dentro de la saga a su personaje estrella, Thanos el titán loco -crucial en el devenir de la serie-, así como a los hermanos Sangre o el desarrollo de conceptos como la metamorfosis del protagonista hacia un estado superior de "conciencia cósmica". También habrá episodios previos en los que reflexionar sobre la muerte (el dramático final de un enemigo del Capitán provocará una significativa reflexión en su forma de entender la lucha y el combate), normalmente anónima, de los contrincantes del personaje. Hecho ya de por sí atrevido, pues en las sagas serializadas eliminar de modo permanente un villano supone quedarse sin la posibilidad de volver a usarlo más adelante en nuevas aventuras. Progresiva y sutilmente Starlin enriquecerá la serie apelando a una dimensión aventurera colosal donde el protagonismo coral se alternará con la digresión de elementos típicos de la figura super-heroica como el uso del alter ego, en este caso Rick Jones (alojado en la famosa "zona negativa"), que acabará casi por desaparecer frente a las posibilidades que el artista encuentra en la interacción conjunta y los contrastes de personalidad entre Marvel y Rick, funcionando al unísono en el mismo plano.

Se conseguirá de este modo revitalizar una saga que nunca acabó de levantar el vuelo en calidad, reconvirtiéndola en un nuevo tipo de aventura de carácter multidisciplinar sin por ello olvidar los habituales parámetros del género (cliffhanger de infarto, sorpresas en el devenir de los episodios, apariciones estelares, etc...) hasta alcanzar con ella el ambicioso objetivo de implicar a casi todo el universo Marvel en las aventuras del Capitán, lo cual serviría a la postre para hacer más sentida y dramática su desaparición. De este modo llegado el momento de eliminar al personaje de la Casa de las Ideas, no podía ser otro que el autor de sus mejores momentos el responsable de escribir su último capítulo. "La Muerte del Capitán Marvel" supone la quintaesencia de la emoción en el tebeo de superhéroes, no solo por la evidente fuerza trágica de la situación, sino por lograr en su último tercio uno de los finales más épicos y gloriosos jamás concedidos a un personaje de cómic. Tras una recopilación autobiográfica de logros y errores, el Capitán acaba postrado en una cama, débil, moribundo, avejentado, recibiendo en su lecho a toda la ristra de amigos y enemigos que por su vida se han cruzado, realizando un recorrido vital sentido -y por momentos algo lacrimógeno-, donde veremos la negación, el dolor, el miedo y la aceptación en los rostros de los mismos a lo largo de una concatenación de escenas poderosamente humanas y sensibles.

Con una puesta en escena directa, doliente y sincera asistiremos a una de las despedidas más nobles y realistas ilustrada en viñetas. Pero Starlin se guarda su mejor as en la manga para la recta final. Comatoso y ya en un limbo entre mundos, el protagonista vivirá su más grandiosa pelea frente a su sempiterno archienemigo Thanos, con la Muerte como espectadora de lujo. Difícil resulta describir con palabras la sensación de épica incontenible que son capaces de destilar las últimas páginas de esta obra, convirtiendo a un héroe a punto de caer en leyenda gracias al hecho de haberse enfrentado como hombre a la muerte, aceptándola como parte ineludible de la vida. Sin duda, uno de los cómics de tipos en pijama más emocionantes que se han escrito nunca.

Pero como compilación de historietas integradas dentro de un batiburrillo de series ("Iron Man") y cross-overs ("Marvel Feature"), el tomo denota la falta de homogeneidad que a la larga cualquier serie de este tipo sufre pese al esfuerzo por mantener su propia continuidad. El dibujo será el primero en dejar entrever la primeriza mano de Starlin a los lápices en algunos capítulos, así como la infantil resolución de diversas situaciones en otros por diversos guionistas ocasionales, así como la alternancia de dibujante, con un Mike Friedrich que consigue mantener el tipo. Si añadimos a esto la apabullante madurez creativa del autor en el episodio conclusivo, la sensación de falta de consistencia en el conjunto hacen bascular la calidad del tomo hacia cierta irregularidad inicial. Pero se trata de unas aristas mínimas en el computo global.

Pequeños detalles aparte, "Vida y Muerte del Capitán Marvel" de Jim Starlin supone un punto de inflexión dentro del tebeo superheroico y de la propia casa de las ideas (amén de lo que debiera ser matar un personaje con dignidad y no meterlo en la despensa temporalmente para resucitarlo al poco) tanto por la calidad creciente de su recorrido, como por su apoteósico final y por el hecho de permitirle a un creador ejemplar el modelar y transfigurar los elementos prototípicos de un género hasta redefirnirlos y hacerlos parecer nuevos, más cercanos y emocionantes gracias a un cierre inolvidable. Una obra soberbia que no debería faltar en la colección de ningún aficionado al cómic.

¿Dónde podemos leer estos tebeos?

El tomo comentado, un 'Marvel Gold' ahora descatalogado, es la mejor opción en caso de poder localizarlo. También se puede encontrar el material asociado a la "Vida del Capitán Marvel" en otro 'Marvel Gold' que si está disponible, "La Saga de Thanos", y "La Muerte del Capitán Marvel" se puede adquirir de forma independiente en el formato Novela Gráfica Marvel a tamaño superior al habitual del comic book.

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